"¿A cuánto el kilo de ánimo? xD"Es como correr en círculo y volver al lugar donde todo comenzó. Así me siento. Y aunque fue exquisito creer que la tormenta había cesado, peor es darse cuenta que como muchas creyencias terminó siendo una falacia con resultado desalentador. No soporto pensar que el tiempo es ineficiente, pero es lo único que me queda por cavilar.
El viento terminó llevándose los últimos respiros de esperanza que dí confiado en que los designios podían ser bondadosos y cambiar el oscuro fin que desde un principio reconocí pero que a mitad de camino preferí negar. Unos reconocen esto como ingenuidad, y otros como estupidez. Yo prefiero no opinar.
Tal vez sí tengo rasgos masoquistas que me obligan a volver donde la vida me pasa por la cara que nada es como yo quisiera que fuera, lo que no significa que ansíe ser un Dios, al contrario, porque uno de mis más grandes deseos es dejarme llevar, sin embargo no hay hacia dónde y aunque exista un destino que me gustaría alcanzar llegar ahí es tan imposible como caminar sobre los mares. Lo que quiere decir que, por A o por B, mis anhelos están truncados.
Discúlpame por tragar estas palabras y digerirlas como vidrios rotos. Este es un momento en que la honestidad se toma un descanso y le da paso a la ceguera para que tome decisiones.
¿Arrepentirme? Sí, definitivamente. Pero en eso ambos somos maestros. Y en mi calidad de maestro, espero nunca enseñar esta lección.
El viento terminó llevándose los últimos respiros de esperanza que dí confiado en que los designios podían ser bondadosos y cambiar el oscuro fin que desde un principio reconocí pero que a mitad de camino preferí negar. Unos reconocen esto como ingenuidad, y otros como estupidez. Yo prefiero no opinar.
Tal vez sí tengo rasgos masoquistas que me obligan a volver donde la vida me pasa por la cara que nada es como yo quisiera que fuera, lo que no significa que ansíe ser un Dios, al contrario, porque uno de mis más grandes deseos es dejarme llevar, sin embargo no hay hacia dónde y aunque exista un destino que me gustaría alcanzar llegar ahí es tan imposible como caminar sobre los mares. Lo que quiere decir que, por A o por B, mis anhelos están truncados.
Discúlpame por tragar estas palabras y digerirlas como vidrios rotos. Este es un momento en que la honestidad se toma un descanso y le da paso a la ceguera para que tome decisiones.
¿Arrepentirme? Sí, definitivamente. Pero en eso ambos somos maestros. Y en mi calidad de maestro, espero nunca enseñar esta lección.
