"Escribir arriba de la pelota es una buena opción. Al otro día, cuando relees el cuaderno que está al lado de tu cama, encuentras un pedazo de ti esbozado en la hoja..."Esta noche, a diferencia de otras, decidí escribirte desde mi nicho de desesperanza. Te cuento que soy víctima de un huracán invisible que sólo destruye lo que hay en mi interior.
Mis sentimientos gritan tu nombre y te extrañan. Ellos desean que estés aquí, conmigo, con el nefasto fin de protegerme. Porque ni de eso soy capaz. Estoy vacío. Te necesito.
Me terminaré pudriendo entre gritos sordos sin emisor. Olvidaré recordando, y recordaré olvidando. Todo por borrarte. Por darle protagonismo a una razón censurada sin dueño. Porque eres tú quién me completa, y eres tú quien me vacía. Te quiero, pero no puedo quererte más.
Esta es una comedia sin risas. El público decide sentarse y llorar. Ellos se identifican porque como yo hay muchos que callan. Sé que perderé, sé que me quedaré solo. No, no me lo recuerdes. Eres un ángel, y yo, humilde y amable, no quiero estropearte.
Terminaré preso del silencio, escondido detrás de rejas opresoras y crueles que además de masacrarme se reirán de mí. Pero esto es mi responsabilidad; yo lo creé, y yo asumiré las consecuencias.


