domingo, 7 de septiembre de 2008

"Un soñador divagando"

"Quiero revivir esta tontera..."

Si me gusta escribir es porque encuentro un refugio en las letras. Con lápiz, papel y mente deseo crear, aunque sea en hojas roñosas y anacrónicas, un mundo en el que nada sea difícil ni en vano. Donde las palabras no hagan más que acariciar un rostro amable que, enamorado de ojos que lo miran de vuelta, sonríe sin pensar ni complicarse, sólo entregándose a lo que un destino anónimo le lleva.
Me gusta creer que puede existir un lugar donde no hayan peros. Porque las razones sólo agravan faltas; a veces pensar sólo consigue enturbiar las aguas. Un espacio donde exista el perdón, el olvido y la enseñanza. Perdón a la ilusión, a las creencias soñadoras asociadas al amor, a la inocencia y a las honestidades mal entendidas. Un mundo en el que se olviden los errores cometidos y se den segundas oportunidades de las que uno pueda aprender. Un mundo perfecto y a la vez irreal en el que nada sea castigado si las intenciones son buenas. Donde las causas sean justas y se pueda luchar limpiamente. Donde no haya maldad ni horrores. La crueldad no tendría cabida en este mundo, tampoco la venganza… y menos su existencia.

miércoles, 2 de julio de 2008

"Labios..."

"Tarea para el taller de dramaturgia... ¡Larga vida al taller! xD"

Labios que manifiestan silencio. Labios que actúan de mediadores entre la realidad y mi mundo interno. Labios que besan otros y destruyen. Labios que anhelan y temen.
Labios que rozan el agua y me avisan si está caliente. Me previenen, y actúan defendiéndome. Gracias a mis labios construyo mundos y praderas de cartón. Mis labios me hacen cruel, y me reforman minutos después. Mis labios dan vuelta mi mundo y me hacen pensar que todo está en orden, o al menos eso intentan cuando responden que estoy bien. Son labios que luchan por su autonomía y odian a mi mente, porque es ella quien la condiciona y coarta su voluntad.
Son labios revolucionarios que libran batallas campales y que luchan contra los desagrados sin ser capaces de vencer. Y no es la pérdida la que hace que mis labios dejen su condición perseverante, real y consecuente. No, de hecho no la pierden, tan sólo se frustran al no corresponder con la mentalidad de su dueño. Desean ayudar, pero para eso necesitan ayuda. Poseen intenciones milagrosas, pero no tienen contacto ni hacen magia.
Estos labios son los ojos de mi alma. Ellos escrutan a aquellos que parecen dignos de su atención y segregan a los hombres vacíos. Nadie podría reemplazarlos. Son automáticos, mortales y suicidas. Automáticos porque actúan según su parecer, respondiendo lo que todos quieren escuchar, haciendo lo políticamente correcto. Mortales porque con cada respuesta, con cada palabra y con cada respiro matan a una parte de su dueño. Y suicidas porque con cada manifestación de su existencia, con cada paso, firman su sentencia de muerte.
Todas las mañanas se duchan en sangre para luego secarse con seda; son delicados… delicados pero fuertes. Ninguna de mis partes podría hacer mejor el trabajo de estos labios. Porque si bien estos labios no actúan directamente, me permiten saber cuándo me pierdo en el oscuro sendero de la omisión, y al hacerlo me entregan una llave que me aterra tanto aceptar como devolver. Mis labios me proveen una salida cerrando una puerta que no volverá a abrir jamás. Mis labios son egoístas, pero necesarios.

domingo, 15 de junio de 2008

"Sin título"


"..."

No puedo escribir. Decidí no seguir intentándolo. No hay nada que pueda crear, nada que pueda moldear sin tener que mentirme a mí mismo.
Los días pasan como lo hace el viento, me arrastran de manera violenta y me encaran mi imbecilidad. No me quedan palabras por decir. Está todo desordenado. Mis ideas se contraponen entre ellas y no me permiten plasmarlas. Todas apuntan a lugares distintos. Y yo, por mi lado, apunto hacia una luz que no existe.
Las linternas no bastan para iluminar. Por más que me tape con sábanas artificiales el frío no desaparece. Mi enfoque está mal regulado. Ya no puedo razonar, ni me puedo permitir sentir. No me queda más que esperar, aunque nadie me espere a mí.

miércoles, 28 de mayo de 2008

"45º"

"Escribir arriba de la pelota es una buena opción. Al otro día, cuando relees el cuaderno que está al lado de tu cama, encuentras un pedazo de ti esbozado en la hoja..."

Esta noche, a diferencia de otras, decidí escribirte desde mi nicho de desesperanza. Te cuento que soy víctima de un huracán invisible que sólo destruye lo que hay en mi interior.
Mis sentimientos gritan tu nombre y te extrañan. Ellos desean que estés aquí, conmigo, con el nefasto fin de protegerme. Porque ni de eso soy capaz. Estoy vacío. Te necesito.
Me terminaré pudriendo entre gritos sordos sin emisor. Olvidaré recordando, y recordaré olvidando. Todo por borrarte. Por darle protagonismo a una razón censurada sin dueño. Porque eres tú quién me completa, y eres tú quien me vacía. Te quiero, pero no puedo quererte más.
Esta es una comedia sin risas. El público decide sentarse y llorar. Ellos se identifican porque como yo hay muchos que callan. Sé que perderé, sé que me quedaré solo. No, no me lo recuerdes. Eres un ángel, y yo, humilde y amable, no quiero estropearte.
Terminaré preso del silencio, escondido detrás de rejas opresoras y crueles que además de masacrarme se reirán de mí. Pero esto es mi responsabilidad; yo lo creé, y yo asumiré las consecuencias.

domingo, 18 de mayo de 2008

"El porqué de mi falta de inspiración"

"Estado: Divagando..."

Escribo mil frases y no me gustan. Están camufladas, ordenadas según el razonamiento censurador que masacra mis ideas por culpa de un miedo medular: mirar dentro de mí.
Me como mis palabras y saben a sangre. Es el resabio que queda al ver la vida a través de un prisma falso adquirido por obligación.
Estoy harto de ser obligado. Y lo peor de todo es que estoy siendo obligado por mí mismo… estoy retenido por la estupidez y necesito ayuda para liberarme de ella.

miércoles, 14 de mayo de 2008

"Dar sin recibir"

"Espero que nadie que lo lea se sienta aludido xD"

Fue un amor tan desbordante que incluso me hizo sentir ahogado, angustiado por la inestabilidad que producía en mí: no saber si sabría de ti mañana o pasado era una incertidumbre que me destrozaba progresivamente.
La primera vez que nos amamos fue sublime. En esa noche las luces de la discoteque cobraron vida propia e hicieron que mis ojos percibieran un espectáculo increíble y lentamente seductor. Aquel día todos te amaron, y tú les devolviste instantes de placer que más tarde necesitarían nuevamente. Tú produces una necesidad insaciable, un hambre incapaz de morir.
Todos los que no te conocían me dijeron que me alejara de ti. Conjuraban planes malévolos en los que el objetivo era separarnos, y al no lograrlo yo les contestaba, altivo y terco como siempre: “nos amamos, ¿qué hay de malo en eso? ¿tienen algo en contra de mi felicidad?”. Y ellos, tristes por el fracaso y lo que conllevaba, me decían: “en el mejor de los casos destruirá tu vida, y en el peor, te llevará a la muerte”.
No eras una asesina ni una ladrona, sólo eras una entidad transparente que me poseía cuando ingería tu exquisito aroma y cuerpo que a veces me hacía sangrar.
Fuiste muy comprensiva, y yo un idiota. Robé por ti, maté por ti e incluso dejé a quienes amaba. Ellos eran circunstanciales, estaban sólo cuando querían, en cambio tú, hermosa como siempre, estabas siempre y cuando me alcanzara el dinero.
Ahora, relegado en una habitación de hospital, sin poder moverme ni hablar, te recuerdo y te juro nuevamente mi amor. Aunque debo admitir que cometí un error: nunca debí mezclarte con antidepresivos.

sábado, 26 de abril de 2008

"Otra vez en el punto de partida"

"¿A cuánto el kilo de ánimo? xD"
Es como correr en círculo y volver al lugar donde todo comenzó. Así me siento. Y aunque fue exquisito creer que la tormenta había cesado, peor es darse cuenta que como muchas creyencias terminó siendo una falacia con resultado desalentador. No soporto pensar que el tiempo es ineficiente, pero es lo único que me queda por cavilar.
El viento terminó llevándose los últimos respiros de esperanza que dí confiado en que los designios podían ser bondadosos y cambiar el oscuro fin que desde un principio reconocí pero que a mitad de camino preferí negar. Unos reconocen esto como ingenuidad, y otros como estupidez. Yo prefiero no opinar.
Tal vez sí tengo rasgos masoquistas que me obligan a volver donde la vida me pasa por la cara que nada es como yo quisiera que fuera, lo que no significa que ansíe ser un Dios, al contrario, porque uno de mis más grandes deseos es dejarme llevar, sin embargo no hay hacia dónde y aunque exista un destino que me gustaría alcanzar llegar ahí es tan imposible como caminar sobre los mares. Lo que quiere decir que, por A o por B, mis anhelos están truncados.
Discúlpame por tragar estas palabras y digerirlas como vidrios rotos. Este es un momento en que la honestidad se toma un descanso y le da paso a la ceguera para que tome decisiones.
¿Arrepentirme? Sí, definitivamente. Pero en eso ambos somos maestros. Y en mi calidad de maestro, espero nunca enseñar esta lección.

viernes, 28 de marzo de 2008

"La aceptación de un drenaje inservible"

"En sequía espiritual..."

Me estoy drenando de todo aquello a lo que le juré eternidad, paciencia, comprensión sin límites y perseverancia. Siento que lo que tanta vida me dio a través de sus latidos se convierte de a poco en algo duro y frágil que en un descuido botaré y terminaré de destruír. Me estoy secando, y no puedo hacer nada para impedirlo.
Mis manos pierden fuerza y mis brazos la capacidad de levantarse. Mis piernas yacen quietas, están decepcionadas porque todo lo que caminaron, kilómetros y kilómetros a través de un camino sin sentido, no sirvió de nada.
Mi mente se da cuenta de que siempre fue una excepción a todas las reglas benignas que existen. Las palabras nunca la ayudarán a estar sana, porque el problema no es ella, sino sus sentimientos. Terminó entendiendo que de recuerdos inconclusos no se puede vivir. Y si no es de esos recuerdos, ¿para qué seguir viviendo?
Hoy aprendí que debemos tener misericordia con las llaves de agua, no se imaginan cuánto sufren, especialmente cuando el agua no es recibida por alguien que la aprecie y se pierde a través de cañerías putrefactas.

lunes, 24 de marzo de 2008

"Paradojas humanas"

"Eso pienso hoy, y espero seguir pensando siempre..."

Sé que los ángeles no existen. Sé que Dios es una invención del ser humano que se originó en base a la necesidad de respuestas. Sé que todo se mueve al compás del dinero y del poder. Sé que la vida termina y que los colores que percibimos no son los reales. Sé que la realidad en sí es una subjetividad. Pero no acabo de explicarme la razón de tu frialdad, de tu falta de imaginación, ni de tu odio acérrimo a algo tan lindo como el amor.
La tierra nos golpea a través de la naturaleza, su aliada incondicional. La sociedad nos masacra con estatutos imbéciles e insustanciales que nosotros mismos creamos y repudiamos. ¿A quién se le habrá ocurrido inventar la actitud políticamente correcta? Sea quien sea, de seguro merece la muerte.
Si no somos felices es porque nosotros mismos hemos concebido los medios para no serlo. Es porque hemos creado leyes que nos duele cumplir y que sin embargo practicamos buscando aprobación en nuestros pares, seres que también odian estas reglas, pero que tampoco se atreven a contradecirlas. Somos rehenes de la política del miedo. En ella no hay fianza que valga, y si te quieres liberar, te puedo decir que la única salida es una introspección satisfactoria: los cambios empiezan desde uno.

viernes, 21 de marzo de 2008

"Ni siquiera el silencio es suficiente"

"Traspasando las barreras de la realidad en la literatura..."

Es tanto el miedo que me inspira acercarme. Prefiero, aunque me cueste el corazón y gran parte de mi mente, quedarme con la triste incertidumbre de no saber qué es lo que piensas.
Es una ansiedad progresiva y prolongada que lleva dos años sin darme un respiro. Aunque pienso, y me conformo, con que al menos te respiro a ti.
Sueños, pesadillas y realidad; estás dentro de todo aquello. Eres una estampilla pegada en mi paisaje de vida, un destino al que muero por llegar.
Muchas veces he declarado mi odio al arrepentimiento. Y hoy lo hago nuevamente, pero sin ser consecuente. Me arrepiento de pisar el tiempo y no hablar, de perder segundos valiosos por ser un cobarde. Y aborrezco esta posición, mas es la única que puedo tomar.
No sé cuál es mi miedo más grande, si el de perderte sin haberte tenido, o el de un rechazo que a pesar de existir implícitamente, siendo explícito podría destruirme.
Dudo que leas esto. Pero si lo haces, espero que te identifique.

lunes, 17 de marzo de 2008

"Culpables"

"No tiene nada que ver con la canción de Nicole xD..."

Fuiste hipócrita al mencionar el término “sociedad” sin incluirte en él. Fuiste cruel al desmentir todas nuestras complicidades y también lo fuiste cuando, mirándome a los ojos, dijiste que ya nada te importaba. Te mostraste tal cual eras, y alejaste a quienes un día brillante te juraron amor y lealtad por sobre todas las cosas. Todo eso con el fin de ser supuestamente honesto, y negarte una vez más la posibilidad de ser feliz.
Aunque no existan, me encantaría nombrar a los culpables. Probablemente estén dentro del grupo del que airoso te excluiste.

martes, 11 de marzo de 2008

"Castigo divino"

"..."

En las noches, acostados en sus camas, todos los niños se cubren con las sábanas cuando escuchan o creen haber escuchado algún monstruo que supuestamente los acecha en la habitación. Se ponen nerviosos y tiemblan, como si eso los salvase del inminente ataque de esos supuestos entes asesinos.
Piden a gritos la presencia de su madre, de su padre, o de cualquier imbécil que ande por ahí. Pero después se dan cuenta de que no tienen voz, y la desesperación los cubre junto a sus mantas.
Se arrepienten de haberse portado mal, de haber molestado a algún compañero o de sus malos pensamientos. Siempre tienen algo en la consciencia, igual que todos nosotros.
Dios castiga, pero no a palos... Lástima que los adultos no crean ya en el poder de las pesadillas.

martes, 4 de marzo de 2008

"El sabor de un dulce dolor"

"Esta cosa de las novelas románticas me tiene mal xD..."

Creí haberte vencido con la gracia del tiempo y las bendiciones que la acompañan. Sin embargo, cuando me dí cuenta de que lejos estaba de aquello, ya había caído de nuevo a tus pies, rendido como un vil admirador de un Dios indiferente.
Desearía que formaras parte de mi obituario de amores. Pero esa lista está en blanco, porque sólo me he enamorado una vez, y todavía no logro superarlo.
He intentado entregarme al vidrio mágico que todo lo cura. Noches eternas he gozado del relevo que me entregan, del olvido temporal que me permite sentirme mejor. Pero, cuando vuelvo a poner los pies en la tierra y miro en derredor, termino percatándome de que me tienes rodeado.
En mis años de vida nunca había escuchado de una paradoja tan patética como la que me corroe. Aunque sigo, y seguiré pensando siempre, que es un dolor dulce que no me abandonará jamás, a menos que el cielo caiga sobre la tierra y mi futuro dé un vuelco inesperado.

martes, 5 de febrero de 2008

"Un clásico juego de negación"

"Infieran lo que quieran, pero no es lo que están pensando... Se nota que algo les hace falta xD."

Él está cansado de no tener nombre y lamenta llevar tantos años rodeado de nubes que no le permiten mirarse al espejo. Desea pedir perdón pero algo en su interior se lo impide, una larga faja que representa su carencia de humildad y que también, sin darse cuenta, le coarta la libertad.
Él vive en un músculo, relegado entre neuronas que lo modifican después de cada relación frustrada de su dueño.
Agradece, sin embargo, por tener la capacidad de ver el común denominador en los fallos de las relaciones de su portador, pero sufre por no poder salir y remediarlo.
Él es un hombre idealizado que no podrá salir a la luz a raíz de las constantes negaciones que tiene su dueño con él mismo. Nació en una cuna de mentiras, y ahí morirá.

viernes, 25 de enero de 2008

"Proyecto de ensayo mamonístico sobre aquello sin nombre"

"Me pareció interesante intentar escribir sobre el amor..."

Una de las últimas conclusiones que he conseguido en mis noches insomnes es que el amor no tiene una definición universal. Es claro. Miles de personas lo experimentan y viven de maneras completamente disímiles, algunos a través de látigos e indiferencia, y otros más dulcemente, embriagados con un romanticismo digno de novela rosa. También he concluido que para mí no existen novelas rosa ni látigos, sólo una mente que magnifica e idealiza un amor unilateral de aire e incomprensión. Algo así como un método único de castigo que se disfraza bajo un nombre de cuatro letras, empresa que a su vez anhela la mirada fija de un cupido despistado.
Miles han sido las noches en que evoco mis ansias hacia él, muriendo por un ápice de interés que finalmente no llega y me tortura hasta entrado el amanecer.
Para mí amar es dejarlo todo, amarrarse a una nada que es capaz de llenar hasta lo más infinito. Es entender y dejarse entender, abrir las puertas de la recóndita capilla que todos tenemos al costado izquierdo de nuestro pecho, lugar del que ruegan nuestros ángeles personales con el fin de que llegue algún demonio que los entretenga y los arranque del mundo aburridor de cuatro paredes que se conoce bajo la denominación de factoría de ensueños.
Para amar no es necesario ser parte activa de la vida de la persona amada. Basta que la química converja con el interés para que la mezcla sea exacta y zarpe en un puerto rojo parecido a una bomba. De ahí en adelante todo es incierto. A pesar de ello soy partidario de que el amor perdona y todo lo puede. Sé que para amar no es necesario estar de novio. Basta con desear lo mejor para quien recibe ese amor, y ver desde lejos cómo es que todo funciona. Si sonríe, yo también sonrío, aunque sea a miles de kilómetros de distancia.
Ése es el espíritu del amor que yo conozco, que yo defino como tal, y que también defiendo.

jueves, 17 de enero de 2008

"Manifiesto de soledad"

"La visión romántica de una práctica reiterativa y presente en todas las vidas. Aquel que reniegue de ella será un mitómano crónico..."

Búsqueda efímera y animalesca. Templo de intimidad absoluta. Marca textual que exterioriza los deseos en un libro rojo de temblores y humedad. Montaña rusa de sensualidad reprimida. Sucesión de fotografías mentales sin sonido; algunas reales, otras inventadas. Abstracta y líquida tibieza. Acordes mudos de placer que se entrelazan y construyen el castillo de naipes más perfecto y brillante que jamás se podrá sentir. Juego de conmociones. El nacimiento de prados sin frontera. Rasguños. Aceleración de los signos vitales. Cosquillas y un temblor que lleva a la frialdad nuevamente. Un golpe de realidad, y a veces arrepentimiento. Preferiría que este edén onanístico fuese eterno.

miércoles, 16 de enero de 2008

"Más de lo mismo"

"Me consuelo pensando en que esto recide solamente en mi imaginación..."

Odio esos días en que te bañas y te vistes sólo para rondar por tu casa, ver alguna película repetida en el cable, leer un libro por tercera vez y respaldarte en que es uno de tus favoritos para no sentirte mal por no tener plata para comprar uno nuevo, contar minuciosamente las fisuras del techo, o simplemente para hacer nada. Hoy me tocó uno de aquellos.
Me levanto y aborrezco sentirme solo, puesto que sentirse así trae consigo la necesidad de hacer retrospectivas estúpidas sobre cosas que hice y dejé de hacer, únicamente para castigarme fuera de plazo y refregarme en la cara que soy más fiasco de lo que pensé anoche mientras bebía y fumaba como imbécil escuchando mi cd depresivo favorito y pensando, ilusamente, en los caminos que podría tomar para alcanzar un pasar decente. Lo lamento, no soy idealista y me resigno a la idea de serlo; guatón pero no huevón.
El café me sabe más amargo que de costumbre, creo que es porque no he cambiado el filtro de la cafetera; un ejercicio que llevo semanas posponiendo. Me quemo tostando el pan y no sé si reir o llorar. Mientras camino para sentarme a la mesa piso mierda del gato que llegó a mi casa hace dos días, del que me habría olvidado completamente si no fuera por su gracia.
Suena mi teléfono, y después de pensar en destrozarlo con un mazo gigante o dispararle con una bazuca, lo contesto.
- ¡Feliz santo! –grita una voz al otro lado del teléfono.
Prefiero cortar. ¿Para qué pelear por algo que no tiene pies ni cabeza? Además siento mi piel sensible a cualquier toque, roce o sensación. Mis poros son navajas antes de las ocho de la mañana.
Estoy frustrado. Llevo años pretendiendo ser alguien y no pasa nada. Llevo años intentando ser un aporte y no lo he conseguido. El tiempo se me va y no he alcanzado ninguno de los objetivos que fueron bencina para mi adolescencia y que ahora están esperando por ser tomados en cuenta.
Abro mi refrigerador y me saludan dos cucarachas contentas por el festín de alimentos podridos que hay allí dentro. Me miro al espejo y no me veo a mí, sino a mi imagen atropellada y baleada; no quiero reconocer que ése imbécil ojeroso soy yo.
En las mañanas doy vergüenza ajena y agradezco que no haya nadie cerca para verme, ya que prefiero vivir esta indecencia dentro de las cuatro paredes que, aunque cayéndose a pedazos, cumplen su función de separarme del mundo exterior.
En mi mente preparo un día ideal. Haré esto y lo otro. Prepararé esto, y aquello también pero con más preparación. Llamaré a X y a Z. Saldré con Y, espero que funcione algo entre nosotros. Cuando termino de preparar mi día comienzan las noticias de las 9.
- ¡Qué desperdicio! –concluyo antes de acostarme.

miércoles, 2 de enero de 2008

"Segundas lecturas"

"..."

De ayer a hoy las calles no han cambiado, se mantienen frías, crudas como las mil y un navajas que escondiste dentro de tu cama cuando difícilmente me dejaste entrar.
Ese témpano de hielo que recide en el costado izquierdo de tu pecho lleva horas torturándome, y debo conformarme con ser el barco que él hunde, pues su tamaño, vigorosidad y fuerzas, al entrar en contacto conmigo, me destruyen, trayendo consigo un poquito de placer y un despertar de órganos que ni sabía que existían. Por eso concluyo que gracias a ti me he vuelto masoquista.
Hoy recorro las calles donde ayer te encontré, cubierta en una putrefacta manta y rodeada de botellas con desiguales grados de alcohol. Me dijiste que yo era tu buen samaritano y pensé que tocaría el cielo, no que desde ahí comenzaría mi descenso hasta los rincones más oscuros de un infierno con tu nombre.
En un día como hoy te entregué techo, comidas a destajo y un amor arrebatador. Un día como hoy tu agradecimiento y odio hacia el mundo se fundieron, justo el día después del que llegaste, y tu estado de materia sólida se evaporó dejándome un sentimiento de vacío capaz de obligarme a asesinar para conseguir más de ti. Gracias a esto, todas las noches voy en busca de chicas como tú, aunque sé que nunca sentiré con ellas un temblor como el que sentí aquella noche contigo.
Los doctores dicen que es normal, la primera vez es siempre la más intensa.