sábado, 15 de diciembre de 2007

"5:30 am."

"¿Alma de soñador?... Me encantaría cambiar el mundo..."

Es una costumbre inherente e involuntaria que todas las noches se manifiesta recordándome que no lo he superado. Abro mis ojos y echo un vistazo alrededor, asustado, examinando mi entorno en busca de algo que me aferre a la realidad para así comprobar mi incorporación al mundo.
Aún es de noche, por lo que veo a mi universo en una escala monocromática donde los objetos parecen más lejanos que de costumbre. Mi garganta me está matando, siento que una llama fluye desde adentro… una flamígera sed me ataca. Me visto y voy en busca de algún líquido agradable que calme este ardor para después volver al tortuoso sueño que, antes de despertarme, me hacía sentir radiante sólo porque en él existía armonía y la existencia utópica que me hace falta: en él estábamos juntos. Hay noches en que creo que este peculiar despertar es parte de mis vivencias oníricas. El caminar lento que me recuerda al ilógico paso que llevan los hombres en largas filas es una característica irrefutable de mi comportamiento nocturno, como también lo son los porrazos con las cosas que no veo, la frustración que se pronuncia al percatarme de que mi vida es un callejón sin salida y el violento encuentro de mis ojos con la invasiva luz del refrigerador. Vuelvo a mi cama, abrazo a mi almohada y me doy vuelta, en posición fetal, con el objetivo de reanudar mi sueño.
- Lo lamento, sé que soy culpable -te dije apenas te vi entre las nubes de mi visión.
- Este sueño es más corto que los anteriores, por lo tanto tengo menos tiempo para decírtelo -me contestaste.
- ¿Me hablarás sobre la insípida lluvia que ahora nos moja?
- No hay tiempo para hablar de simbolismos.
- Entonces… ¿qué me dirás?
- Ahora te estoy diciendo mucho… Aprende el idioma del silencio, sólo así puedo expresarme.
No me dejaste responder cuando diste media vuelta y comenzaste a caminar en sentido contrario a mi presencia. Desperté con un leve temblor. Me toqué los ojos y lo comprobé, estaba llorando.
- Mierda –grité. Ya son las seis y media… debo levantarme.

4 comentarios:

open.your.mind dijo...

Wachon! me encanto lo que escribíste y otra cosa me representa 100%
sigue deleitandonos
con tus historias
besos!
TK!
tati..

Anónimo dijo...

Diegoo! wooow bella historia, un poco "triste"... pero bella ^^... con eso de que abrías tus ojos buscando en tu pieza algo que te... mmm.. no recuerdo bien tus palabras pero era como que buscabas algo que te "devolviera a la realidad"... bueno con eso me senti identificada xD siempre que despierto en la noche despues de un angustioso sueño trato de mentalizarme que he vuelto a la realidad... aunque me cuesta hacerlo a oscuras.. asi que siempre enciendo la luz xD! y ahí me tranquilizo ^^... emmm... sabes? nunca me agotaré de decirlo: ADORO COMO RELATAS TUS HISTORIAS!!! ^^ de verdad... espero que sigas asi y que cada vez me sorprendas más con tus relatos =)... bueno creo que igual es un poco largo mi comentario xD asi que aquí termino =P...
cuidate! besos muuaaack!
adios!

Anónimo dijo...

BUEN ESCRITO DIEGO ,SÚPER BUENO ,NOS HABLA DE LAS VIVENCIAS ONÍRICAS QUE TENEMOS (TODOS)
BUENO
ESE SERIA MI APORTE
ADIOS
CUIDATE

VE! dijo...

gracias por el apoyo :)
y por la confianza en mis escritos :)